Pousada Manacá

Nuestra Historia

La Pousada Manacá nació en 2001, cuando la familia Cheret llegó a Ilha Grande y se enamoró de Praia do Canto — una de las últimas playas vírgenes de la isla, alejada del bullicio del centro de Abraão. Lo que comenzó como un sueño de vivir junto al mar se convirtió en una pousada familiar con alma propia.

El nombre proviene del manacá-de-cheiro, una planta nativa de la Mata Atlántica que crece en el jardín desde los comienzos. Florece en tres colores a la vez — violeta, lila y blanco — a medida que cada flor envejece y se transforma. Como ella, la pousada lleva en sí distintos momentos: las raíces de lo que fue construido, lo que está vivo hoy, y lo que aún está por venir.

Hoy, la Pousada Manacá cuenta con 7 suites con vista al mar o al jardín, todas cuidadas con atención al detalle. Lo que no ha cambiado desde el primer día es el desayuno artesanal que la familia prepara cada mañana — hecho con ingredientes frescos, con cariño, como si fueras un invitado en su casa. Porque eso es exactamente lo que eres.